Era un viernes 6 de mayo, sabía que tenía que levantarme temprano para poder hacer todo lo que me había propuesto, uno de esas cosas que tenía planeado era poder disfrutar un cafecito por la tarde acompañado de una rebanada de pastel, fue ahí donde conocí a Dalí quien se encontraba leyendo un libro, me acerqué a él todavía con la duda de que fuera Dalí, pero con esos bigotes que lo caracterizan no podía equivocarme, así que me acerqué y lo saludé, comenzamos una plática muy amena donde él y yo compartimos opiniones de sus obras pictóricas, le expliqué que admiraba la forma de como realizaba sus pinturas, la forma de como transporta al espectador a imaginar y cuestionar por qué pintó así, Dalí explicaba que efectivamente dejar al espectador de esa manera era uno de sus objetivos y creo que lo logró.Que tarde tan bonita, poderla compartir con Dalí quien resultó ser una persona muy agradable, platicando de sus obras más exitosas me mencionó “La persistencia de la memoria”, “La Madonna de Port Lligat”, “Cristo de San Juan de la Cruz” del cual le pude mencionar mi agrado.
Continuando con la charla me platicó de Gala su gran amor, me fascinó como se expresaba de ella, como en verdad su amor hacia Gala era verdadero. Dalí me contó que ese amor le trajo varios problemas pero que pudo solucionarlos, si ustedes hubieran podido observar como Dalí con su rostro demostraba tanto amor, sus ojos brillaban y su bigote parecía que brincaba. Por un momento, Dalí observaba a su alrededor con mucha insistencia y me atreví a preguntarle por qué observaba así, si pasaba algo, a lo que Dalí expresó que este lugar le recordaba un cafecito que había visitado con Gala y soltó un suspiro muy profundo y romántico. Bueno Dalí, me parece que estás muy enamorado, le dije, así es, me contesto ¿Acaso tú no te has enamorado?, el amor es algo muy bonito, ojalá algún día experimentes tal sentimiento como lo hago yo con mi hermosa Gala.
Le platique a Dalí, que aquí tenemos varios lugares donde se exhiben de vez en cuando pinturas de grandes famosos, ¿Te gustaría ir a ver algunos?, le pregunté, a lo que él me contesto que estaría interesante asistir pero que, si había algún problema de llevar a su mascota, yo le dije que no había problema, solo que debía de dejar a su perrito amarrado afuera porque no creo que nos dejen pasar. ¿Pero quién habla de un perro?, me dijo, yo tengo de mascota un oso hormiguero. Me sorprendió escuchar eso, ¡yo pensé que era un perrito y no una mascota así! Dalí sí que es una persona que le gusta llamar la atención.
Ya que legamos al lugar a observar la exposición, me di cuenta que Dalí hablaba para sí, como si estuviera diciendo lo que le parecía la pintura, fuimos avanzando poco a poco hasta que terminamos el recorrido, lo invité a cenar para que platicáramos sobre lo que vimos, Dalí aceptó y en el restaurant “La Parroquia” algo característico de Veracruz, pero con sucursal en Xalapa, platicamos sobre lo observado, cada una de sus opiniones fue de aceptación, gustoso por haber asistido fuimos por su mascota que se quedó con el guardia de la entrada.
Tan bonita estaba la noche caminando por las calles del centro de la ciudad, llegamos al parque, sentándonos en una banca y observando todo, Dalí expresó que esa quietud y colorido eran merecedor de ser pintado, este paisaje se parece a una imagen de mi natal Figueras, España. Es un lugar muy pintoresco, así como aquí.
La noche transcurría y no quería que terminara ya que no dejaba de aprender cosas de este gran hombre. Pasamos por un bar donde había música en vivo, Dalí quiso que entráramos un rato y me platicó más cosas sobre él, me dijo que perteneció a un grupo de la época del surrealismo en donde estaban sus colegas como Joan Miró quien lo ayudó a entrar al grupo que dirigía el poeta André Bretón. También me menciono que en 1929 expuso en la Galería Goemans donde obtuvo un gran éxito exponiendo sus obras.Lamentablemente el tiempo se estaba agotando, y llegó el momento de despedirnos, pero sin antes tomarnos una “selfie”.
En Dalí pude encontrar en tan poco tiempo a un amigo, así como el me platico algunos sucesos de su vida, yo le platique otros y en algunas cosas coincidimos; “Qué hablen bien o mal, lo importante es que hablen de mí, aunque confieso que me gusta que hablen mal porque eso significa que las cosas me van muy bien, De los mediocres no habla nadie, y cuando lo hacen solo dicen maravillas”, me dijo.
Si pudiera escoger con quien salir seguido a tomar un café o a hacer lo que sea, escogería mil veces a Dalí.
Mariana Rivera Herrera
HOLA MARI! tienes muy buena redacción y me gustó tu crónica y esta muy padre tu selfie.
ResponderEliminarMuy buena crónica. Me encantó tu selfie y el fondo de la frase.
ResponderEliminarBuena redacción.
Me gustó mucho tu crónica💛🐣
ResponderEliminarEstá padre tu crónica y la frase! 💅🏼
ResponderEliminarTu crónica es muy biena y muy entretenida
ResponderEliminarMe gusto tu crónica y tu redacción a oír cierto chida tu selfie
ResponderEliminarPor* y Gracias😽😂
EliminarMe gusto tu crónica está muy interesante, buena redacción
ResponderEliminarMuy original me gustó mucho❤
ResponderEliminarMuy original me gustó mucho❤
ResponderEliminarFelicidades Mariana! que de tus manos siempre salgan alegres mariposas que lleguen a los ojos de los demás.
ResponderEliminarMuy buena crónica excelente redacción y te las ingeniaste para la selfie
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