martes, 10 de mayo de 2016

Mi gran maestro Salvador Dalí

Vivo en Coatepec Veracruz. Es un lugar muy hermoso en donde hay mucha vegetación y animales, muy caluroso pero por las noches es muy agradable. Hace poco iba por la calle caminando y pensé en el día que conocí al gran Salvador Dalí, el 21 de septiembre de 1935, en el viaje a Francia que me habían regalado mis padres por mi cumpleaños gracias a mi hermano que es inventor y creó una maravillosa maquina del tiempo, en donde pude visitar a la antigua Francia ya que a mí siempre me ha gustado la casa del arte.
 Llegué a las 12:10 de la mañana al aeropuerto y comencé a caminar sin destino alguno. Recuerdo que ese día hacía mucho frío y lo único que quería era el famoso café de Francia.
 -¡Ay Francia! Qué bello es, los atardeceres espectaculares y a lo lejos se respira el dulce aroma del café que está cerca de la Torre Eiffel.
Me llamó la atención un señor en especial, el cómo vestía y su elegancia al caminar. Me acerqué a él y le invité un café que estaba cerca de nosotros. El me dijo:
-Me llamo Dalí, Salvador Dalí, de inmediato identifiqué que era ya que mis maestros de artes me han enseñado un poco de su vida.
Empezamos a conversar sobre mis pequeños planes de ser pintora surrealista en un futuro. El con unas palabras sabias me contestó:
 -Te daré un consejo para que puedas triunfar como pintora "No hay nada más surreal que la realidad". 
Yo no sabía porque lo dijo, pero con el paso del tiempo me di cuenta de lo sabio que era. No sabía casi nada de su vida, así que me atreví a preguntarle cosas de él. Me dio una sonrisa muy grande y me dijo.
 -Yo nací en Figueres, Gerona en el año de 1904, de niño quería hacer muchas cosas cuando fuera grande, como cocinero o Napoleón, pero poco a poco fui definiendo que era lo que me gustaba y opté por ser pintor. Me propuse a ser el mejor y lo he logrado.
Me conmoví, al ver que tenía a uno de los mejores pintores del mundo en frente de mí, le propuse hacer un equipo para poder ser los dos mejores pintores del mundo pero me contestó
 -“NO, porque ya soy reconocido, alguien grande, y tu no y al que van a reconocer es a mí y quiero verte a la misma altura que yo y más.
Acepté su respuesta algo triste, ya habían pasado cuatro horas de tanto platicar y recuerdo que le pregunté: 
-¿Quién era el amor de su vida?
Y con una cara perdidamente enamorada dijo,
-¡Gala!, el amor de mi vida. Siempre luché por ella. Me enamoré en un verano de 1929 y con ella experimenté el erotismo, el deseo y el placer, es una de mis mayores inspiraciones que he tenido en la vida. Mi padre, mi padre, no nos quería ver juntos hizo hasta lo imposible por separarnos, se enojó más cuando hice un cuadro llamado “la persistencia de la memoria”,  ahí fue cuando estalló la bomba en mi familia.
Dalí me llenó de enseñanzas y gracias a él soy una pintora surrealista muy reconocida en el mundo, por darme el valor y la fe que necesitaba para hacer el proyecto de mi vida. Decidí quedarme a vivir en Francia ya que ahí es la cuna del arte y por lo tanto aprendería más estando aquí. Unos años más tarde Dalí regresó a su país natal llamado España. Ahí comenzó a dar conferencias principalmente en la universidad de la Sorbona, que estaba lleno de conflictores, pero él se atrevió a ir, para poder cambiar un poco la manera de pensar de estos.
Unos años más tarde en Figueres se inauguró un museo e honor a Salvador Dalí en donde se expusieron muchas de sus obras mas grandes. Fui la diseñadora de la decoración para ese gran museo. Dalí entusiasmado dio un discurso en donde dijo una más de sus sabias palabras que me gustó mucho
-“Una pintura es una fotografía hecha a mano y con un valor sentimental mayor”.
La última vez que vi al gran Salvador Dalí me dijo que se sentía viejo, así que antes de morir dejó un testamento, en el cual le daba todas sus pinturas al estado de España, como símbolo de agradecimiento por haber sido su casa durante muchos años de su vida.
Años después sucedió algo muy trágico, mi segundo padre había muerto en el año de mil novecientos ochenta y nueve, después de una larga agonía por su enfermedad. Yo estuve en el tercer día antes de que muriera. Dalí fue una inspiración para mí, gracias a él estoy en este lugar, contándoles mi historia con EL GRAN DALÍ, estoy segura de que sin él estaría perdida, le doy gracias a Dios por habérmelo puesto en el camino.El día de su funeral yo resalté ante todo el público que- el convirtió la irresponsabilidad no en una ética pero si en una estética.Hoy lo recuerdo con mucha felicidad y tristeza porque ya no tengo a mi maestro y hoy puedo ver hacia el pasado con una gran sonrisa, amor, fe, y porque no un poco de erotismo como él me lo ha enseñado. 

10 comentarios:

  1. Gisel muy buena historia, me encantó tu selfie y tu frase.

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  2. HOLA GIL! me gustó mucho tu historia , tu selfie y tu frase
    felicidades!

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  3. Muy bonita crónica, me encantó la frase💙

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  4. Esta padre tu crónica y me gustó mucho tu frase 😂❤️☺️

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  5. Está muy bien redactado, me gusta la frase de Salvador Dalí. !Felicidades Gisell!

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  6. me ha gustado tu redacción y siento que tu selfie es muy original. Sigue así

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  7. es muy interesante la historia. Que bueno que vas bien en el colegio Rebolledo

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  8. que bonita historia !FELICIDADES! ¡vas por buen camino!

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  9. me gusta tu selfie pero creo que podías editarla mejor para que se viera mas realista

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  10. que bonita crónica felicita a tu maestra por enseñarte mucho

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