martes, 10 de mayo de 2016

Pablo Picasso, un viaje alocado

"En el mundo de las artes hay un sinnúmero de de misterios y posibilidades que muy pocos se atreven a resolver y tomar".
Era un día soleado en Veracruz, me encontraba de vacaciones y quería disfrutar un rato agradable con mi familia en la playa. Mi hermana, que era la más estudiosa y quien tenía más sed de conocimiento, sugirió la idea de visitar un museo que se encontraba cerca del hotel en el que nos estábamos hospedando. Mis padres accedieron aun cuando mi hermano no estaba de lo más contento con la misma.
Una vez estando en el museo (que por cierto era sobre obras artísticas) decidimos ir directamente a la sección en la que se exponían los cuadros de Pablo Picasso ya que el museo era demasiado amplio y pensamos que si lo veíamos todo nunca terminaríamos. En ese entonces me encantaba dibujar por lo que me parecieron interesantes las intrépidas obras de este gran artista, mientras husmeaba por todo el museo encontré una puerta de lo más misteriosa, tanto que decía "no entrar" y claro para mi significo "entrar", lo hice, dentro estaba obscuro, al no ver me tropecé y caí sobre un cuadro, de repente mi vista comenzó a nublarse y cuando logre abrir los ojos pude observar un lugar muy colorido con miles de personas a mi alrededor, me pare y pregunte a un señor de aproximadamente 53 años donde estaba y la fecha en que nos encontrábamos.
 -Estamos en París, en 1929.
Como era obvio me asusté, salí corriendo y me tope con el mismísimo Pablo Picasso quien me preguntó:
-¿Estás perdido?
 -Sí.
Y comenzamos a entablar una plática, entonces me invitó a tomar un chocolate caliente a su casa.
Ya en su casa le explique todo lo que había ocurrido y que era del año 2016, me dijo que sabia como regresarme a mi tiempo pero que debía recordar exactamente en qué cuadro me había caído a lo cual comente que en ese momento no había nada de luz por lo que no logre verlo pero que tal vez y solo tal vez si me llevaba a ese museo podría decirle por lo menos en donde estaba el cuadro, entonces me dijo que su época no existía ese museo pero que había otro.
-¿No eres de por aquí cierto?
-No, soy de Veracruz México.
-Y ¿porque estas aquí?
-Llegué aquí accidentalmente por medio de un cuadro, pero eso es otra historia, no me lo creerías si te lo contara.
-No te preocupes seguramente no será nada que no haya escuchado antes.
-A ¿no?
-¡No! una vez otro jovencito como tu me contó que había entrado en una película literalmente entrar gracias a una especie de calabaza mágica.
-Wow, qué asombroso al parecer lo mío es algo similar en cuanto a la magia.
-Cuéntame tu caso de una vez por todas.
-Claro, mi familia y yo estábamos de vacaciones y mi hermana decidió ir a un museo, en el museo habían miles de pinturas tuyas y al lado una puerta en la cual entre tropecé y caí sobre un cuadro que me tele transportó aquí.
-Jovencito tienes una suerte que ni yo tengo.
-No entiendo.
-Es simple lo único que necesito para ayudarte a regresar es que me digas sobre que cuadro caíste
-En ese caso tenemos un problema.
-¿Cuál?
-No pude ver la pintura antes de caer en ella.
-¿Como es eso posible?
-Lo que pasa es que en ese momento no había luz y precisamente por eso tropecé.
-Entiendo pero para todo hay solución, dime como se llama el museo al que fuiste.
-Arte Universal.
-Mmmmmmm pues en mi época no existe pero puede que haya uno parecido.
-Bueno pues vayamos, por cierto me encanto el chocolate caliente, ¿Qué marca es?
-Marca abuelita.
-Ok, vayamos al museo.
Fuimos al museo y por suerte al verlo me percate de que era exactamente igual solo que estaba ubicado en otro lugar y tenía un nombre diferente, solo había un detalle había más de una puerta y no sabía cuál era, entramos a cada una pero en todas era lo mismo, cuadros y cuadros amontonados. Pedimos todos prestados y los llevamos a la casa de Picasso, fue entonces que recordé que el cuadro en el que había caído tenía un brillo singular, entonces descartamos todos los cuadros menos los de marco dorado Picasso los empezó a repintar y me dijo que metiera la  mano en todos hasta que uno fuera el correcto y me llevara a mi época, como era obvio no quería irme sin antes llevar una prueba de que lo había conocido y visto en persona ,entonces le pedí que me hablara de su vida y que posteriormente me firmara el reporte, le di las gracias y le prometí que algún día lo volvería a visitar ,me retire y aparecí en el hotel. Mi familia estaba preocupada lo cual no me sorprendió, los tranquilice y les platique acerca de lo que paso, les enseñe la firma y se quedaron boquiabiertos, dos días después regresamos a casa y sobre mi cama encontré una nota que decía
"Si no te creyeron no te preocupes, algún día iré y los sorprenderé Atte.: "Tu amigo Pablo"


Meír Alfonso, 2A.

12 comentarios:

  1. te salió mejor la foto que la anterior y ademas tiene una buena historia

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  2. Me gusto mucho tu crónica, te hace querer leer más de picasso, es muy interesante, muy buen trabajo c:

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  3. Muy buena tu crónica, hace que la vida de Picasso sea más interesante de lo que ya es

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  4. esta muy bien la crónica, me gustó la frase, siento que es algo muy sabio de Picasso

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  5. jajaja wow !! la foto esta muy padre me gusto mucho tu crónica ehhh ¡que sabio!jaja

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  6. buena crónica igual tu foto picasso al igual que Dali me impresionan

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  7. Muy bien meir, muy chida tu foto , me gustó tu crónica y la redacción

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  8. Muy bien Meir me gusto mucho tu crónica ,esta muy creativa.

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  9. Muy bien Meir me gusto mucho tu crónica ,esta muy creativa.

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