"En el mundo de las artes hay un sinnúmero de de
misterios y posibilidades que muy pocos se atreven a resolver y tomar".
Era un día soleado en Veracruz, me encontraba de vacaciones
y quería disfrutar un rato agradable con mi familia en la playa. Mi hermana,
que era la más estudiosa y quien tenía más sed de conocimiento, sugirió la idea
de visitar un museo que se encontraba cerca del hotel en el que nos estábamos
hospedando. Mis padres accedieron aun cuando mi hermano no estaba de lo más
contento con la misma.
Una vez estando en el museo (que por cierto era sobre obras
artísticas) decidimos ir directamente a la sección en la que se exponían los
cuadros de Pablo Picasso ya que el museo era demasiado amplio y pensamos que si
lo veíamos todo nunca terminaríamos. En ese entonces me encantaba dibujar por
lo que me parecieron interesantes las intrépidas obras de este gran artista,
mientras husmeaba por todo el museo encontré una puerta de lo más misteriosa,
tanto que decía "no entrar" y claro para mi significo
"entrar", lo hice, dentro estaba obscuro, al no ver me tropecé y caí
sobre un cuadro, de repente mi vista comenzó a nublarse y cuando logre abrir
los ojos pude observar un lugar muy colorido con miles de personas a mi
alrededor, me pare y pregunte a un señor de aproximadamente 53 años donde
estaba y la fecha en que nos encontrábamos.
-Estamos en París, en
1929.
Como era obvio me asusté, salí corriendo y me tope con el
mismísimo Pablo Picasso quien me preguntó:
-¿Estás perdido?
-Sí.
Y comenzamos a entablar una plática, entonces me invitó a
tomar un chocolate caliente a su casa.
Ya en su casa le explique todo lo que había ocurrido y que
era del año 2016, me dijo que sabia como regresarme a mi tiempo pero que debía
recordar exactamente en qué cuadro me había caído a lo cual comente que en ese
momento no había nada de luz por lo que no logre verlo pero que tal vez y solo
tal vez si me llevaba a ese museo podría decirle por lo menos en donde estaba
el cuadro, entonces me dijo que su época no existía ese museo pero que había
otro.
-¿No eres de por aquí cierto?
-No, soy de Veracruz México.
-Y ¿porque estas aquí?
-Llegué aquí accidentalmente por medio de un cuadro, pero
eso es otra historia, no me lo creerías si te lo contara.
-No te preocupes seguramente no será nada que no haya
escuchado antes.
-A ¿no?
-¡No! una vez otro jovencito como tu me contó que había
entrado en una película literalmente entrar gracias a una especie de calabaza
mágica.
-Wow, qué asombroso al parecer lo mío es algo similar en
cuanto a la magia.
-Cuéntame tu caso de una vez por todas.
-Claro, mi familia y yo estábamos de vacaciones y mi hermana
decidió ir a un museo, en el museo habían miles de pinturas tuyas y al lado una
puerta en la cual entre tropecé y caí sobre un cuadro que me tele transportó
aquí.
-Jovencito tienes una suerte que ni yo tengo.
-No entiendo.
-Es simple lo único que necesito para ayudarte a regresar es
que me digas sobre que cuadro caíste
-En ese caso tenemos un problema.
-¿Cuál?
-No pude ver la pintura antes de caer en ella.
-¿Como es eso posible?
-Lo que pasa es que en ese momento no había luz y
precisamente por eso tropecé.
-Entiendo pero para todo hay solución, dime como se llama el
museo al que fuiste.
-Arte Universal.
-Mmmmmmm pues en mi época no existe pero puede que haya uno
parecido.
-Bueno pues vayamos, por cierto me encanto el chocolate
caliente, ¿Qué marca es?
-Marca abuelita.
-Ok, vayamos al museo.
Fuimos al museo y por suerte al verlo me percate de que era
exactamente igual solo que estaba ubicado en otro lugar y tenía un nombre
diferente, solo había un detalle había más de una puerta y no sabía cuál era,
entramos a cada una pero en todas era lo mismo, cuadros y cuadros amontonados.
Pedimos todos prestados y los llevamos a la casa de Picasso, fue entonces que
recordé que el cuadro en el que había caído tenía un brillo singular, entonces
descartamos todos los cuadros menos los de marco dorado Picasso los empezó a
repintar y me dijo que metiera la mano
en todos hasta que uno fuera el correcto y me llevara a mi época, como era
obvio no quería irme sin antes llevar una prueba de que lo había conocido y
visto en persona ,entonces le pedí que me hablara de su vida y que
posteriormente me firmara el reporte, le di las gracias y le prometí que algún
día lo volvería a visitar ,me retire y aparecí en el hotel. Mi familia estaba
preocupada lo cual no me sorprendió, los tranquilice y les platique acerca de
lo que paso, les enseñe la firma y se quedaron boquiabiertos, dos días después
regresamos a casa y sobre mi cama encontré una nota que decía
"Si no te creyeron no te preocupes, algún día iré y los
sorprenderé Atte.: "Tu amigo Pablo"
Meír Alfonso, 2A.
te salió mejor la foto que la anterior y ademas tiene una buena historia
ResponderEliminarMuy buena redaccion, interesante historia
ResponderEliminarMuy buena redaccion, interesante historia
ResponderEliminarMe gusto mucho tu crónica, te hace querer leer más de picasso, es muy interesante, muy buen trabajo c:
ResponderEliminarMuy buena tu crónica, hace que la vida de Picasso sea más interesante de lo que ya es
ResponderEliminaresta muy bien la crónica, me gustó la frase, siento que es algo muy sabio de Picasso
ResponderEliminarjajaja wow !! la foto esta muy padre me gusto mucho tu crónica ehhh ¡que sabio!jaja
ResponderEliminarbuena crónica igual tu foto picasso al igual que Dali me impresionan
ResponderEliminarMuy bien meir, muy chida tu foto , me gustó tu crónica y la redacción
ResponderEliminarMuy bien Meir! Me gusto demasiado!
ResponderEliminarMuy bien Meir me gusto mucho tu crónica ,esta muy creativa.
ResponderEliminarMuy bien Meir me gusto mucho tu crónica ,esta muy creativa.
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