jueves, 12 de mayo de 2016

El encuentro con la escritora

Iba  caminando por las calles de París en la solida y fría noche, ya que estaba de visita, algo así como un viaje. En el transcurso del camino vi la necesidad de pasar a tomar un café. Cuando pasé me di cuenta que no había lugar para sentarse, ya que estaba lleno, al ver esto me acerqué al mesero y le pregunté dónde me podía sentar. Respondió que había un lugar libre en una mesa donde sólo había una señora. Le agradecí  y me dirigí a la mesa.
-Buenas noches -me senté junto de esta señora.
Para ese entonces llevaba para entretenerme un libro de la escritora Zelda Fitzgerald.
A los 5 minutos la señora me preguntó:
-¿Sabes leer?
-Sí, la lectura me encanta. No hay día en que yo no lea, la lectura la uso para sentirme libre y echar a volar mi imaginación. 
A la señora le agradó mi respuesta y como que entró en confianza conmigo y pudimos platicar mejor.
-¿A ti te gustan los libros de la escritora Zelda Fitzgerald? -preguntó.
-La verdad los libros de Zelda me encantan, se me hace una escritora demasiado interesante y es una de mis favoritas, me daría demasiado gusto conocerla. 
Al escuchar esto la señora me volteó a ver y me miró a los ojos, al ver su rostro me llevé la sorpresa de que era ella, y no lo podía creer. Me preguntaba a mi mismo si esto era real o era un sueño, así que  me pellizqué y me di cuenta que era real así. Empecé a conversar con ella, tenía muchas dudas sobre ella ya que en sí era muy poco lo que conocía sobre Zelda
No dudé en hacer mi primera pregunta. 
-¿Cuándo naciste?
-Nací el 24 julio de 1900. 
-¿Dónde naciste?
-Nací en Montgomery, Alabama. 
-¿Quién es tu esposo y realmente a qué te dedicas?
-Soy escritora y guionista y mi esposo es F. Scott Fitzgerald.
Me llamó la atención oír de su esposo por esa manera con la que pronunciaba su nombre, así que le dije que me contara más sobre él. 
-Pues no es un esposo perfecto, y tenemos nuestros problemas personales conforme a nuestro matrimonio, pero sobre él te puedo presumir que es un icono de los años 1920, y se le conoce  como el marido "la primera aleta de América". L​la primera de sus novelas que tuvo éxito fue A este lado del paraíso.
Me dijo que a su esposo Scott la sociedad lo veía como  un joven, aparentemente rico y hermoso y que a ella la veían como una tal niña  ya que  su comportamiento  era audaz, y que a Scott lo conoció poco después de terminar la escuela secundaria, en un baile y que después de este siguió un breve cortejo pero que  a pesar de que profesaban su pasión, ella continuaba viendo a otros hombres y que a pesar de las peleas, se casaron en el año  1920. Después, más tarde, se trasladaron a Europa, llegando a ser famosos expatriados formando parte de la generación perdida. Me dijo que fue una niña consentida, que fue amada por su madre, pero su padre, Anthony Dickinson Sayre no demostró su amor ya que  era un hombre estricto. 
Después le dije que me contara sobre su infancia, y esto fue lo que me contestó:
-Pues te voy a ser sincera, la verdad  era una niña extremadamente activa, bailaba y tenía clases de ballet. En 1914 empece a asistir a Sidney Lanier. Era brillante, pero poco interesada en la clase. 
-Hay rumores de que tomaba y fumaba -dije- ¿es cierto o falso?
-Bebía y fumaba, sí. 
-¿Por qué decidiste ser escritora?
Al escuchar esto, meditó y pensó durante buen rato su respuesta, hasta que al fin me respondió:
-Pues mira, si te das cuenta, tuve una infancia regular, no del todo buena pero también no del todo mala. Esto fue clave par mi carrera como escritora, ya que mis problemas fueron la inspiración de cada una de mis novelas. Algunos piensan que no va conmigo el ser escritora, si te das cuenta me gusta tomar, fumar y divertirme, pero el escribir me hace sentirme libre y ser una persona diferente. Cuando escribo, además se me facilita, es un desahogo cuando me peleo con Scott. Me siento más viva y sin la necesidad de las drogas o de tomar alcohol y fumar-
Me tenía que ir, pero antes le dije que me recomendara algunas de sus novelas y de sus éxitos.
-Sólo tengo una novela, se titula Resérvame el vals
Me tuve que despedir ya que me esperaban en casa, así que le dije adiós. Llegué a mi casa emocionado, había sido mi mejor viaje. Posteriormente a  esa plática solo duré unos 5 días en París y me tuve que regresar a México. Después de este suceso lo que hice fue empezar a leer la novela de Zelda, y hasta la fecha, aún no la termino de leer.

10 comentarios:

  1. Me gustó tu crónica. Interesante crónica, con buena redacción y ortografía.

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  2. Está padre tu crónica, me gustó mucho 😋🙌🏼

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  3. HOLA TEXON está padre tu crónica Y buena redacción y ortografía

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  4. me gustó tu crónica y está muy padre tu selfie

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Excelente tu redacción😌 Me gusto tu cronica y la frase🙌🏼

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  7. Me gustó tu crónica. Interesante crónica, con buena redacción y ortografía, FELICIDADES

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