martes, 10 de mayo de 2016

Mi viaje con Pablo Picasso

Un miércoles de octubre con un clima agradable y cielo despejado, conocí a Pablo Picasso en una calle cerca de mi casa. Regresaba de hacer unas compras que mi madre me había encargado, ya que se me había antojado comer un rico y delicioso pescado frito. Al principio no pensé que fuera él en realidad, pero después por su distinta forma de vestir, su aspecto y su forma de mirar las cosas como si fueran de otro planeta, me di cuenta que era él en persona.
Decidí acercarme y hablarle, lo invité a tomar un café y accedió, fuimos al café Zilakh, que cuando llegamos tenía un muy buen olor, como a madera recién cortada; ya ahí empecé a preguntarle sobre su vida y por qué estaba en esta época, por lo que me contó nació el 25 de octubre de 1881. Fue pintor y escultor. Sus obras más importantes son Maternidad, El Guernica, Los Tres Músicos, La Vida, Las Señoritas de Avignon, Retrato de Dora Maar, Cráneo de Buey, entre otras.
Una frase que cuando hablamos me gustó mucho fue "Cuando dicen que soy muy viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida".
Me relató en pocas palabras la infancia que había tenido, vivió su infancia y adolescencia en España, ya que era originario de ahí. Empezó su profesión en su lugar natal cuando su padre lo influyó, ya que él quiso ser artista pero no lo logró. Una parte importante de su relato fue que inventó y expuso el cubismo. En mi opinión es una persona particularmente interesante. Después de narrarme toda su vida con muchos detalles, le recordé la pregunta que le había hecho antes:
-¿Por qué estás en esta época?-dije.
-Cuando iba camino a mi casa de un relajado paseo en una tarde de sol me llamó la atención una fotografía en un museo llamado “The Museum of the time” que desde afuera del edificio no se alcanzaba a distinguir bien, entonces decidí entrar, ya dentro del museo vi la foto, no me gustó mucho y salí, pero al salir me di cuenta que no estaba en mi ciudad, decidí caminar y fue ahí donde nos encontramos.
Cuando Pablo Picasso me contaba de toda su vida y lo que le había sucedido al salir del museo pedimos café, él pidió un café expreso y yo un café capuchino ya que es mi favorito.
Yo creo que los expresos lo toman los adultos para hacerse los interesantes.
-¿Las cosas son nuevas para ti?- dije, ya que no dejaba de ver todo en manera extraña. Él asintió con la cabeza. Salimos a caminar y le iba explicado lo que era cada cosa que no tenía sentido para él. Me platicó de cómo eran las cosas en su época y me asombre mucho de la diferencia;
-En esta época la música es en CD- dije.
-En mi época es en cinta- contestó- Los programas de televisión también son nuevos para mi ya que en el mismo año que nací se dio su inicio y un gran avance de este medio.
Le sorprendía ver tanta gente por todos lados y verla yendo y viniendo de un lado para otro, caminado, corriendo, en bicicleta, en motocicleta, en auto, en autobús y hasta pudimos ver pasar avión lo cual le sorprendió demasiado cuando le expliqué que hasta ahí iba gente trasladándose. Al pasar por una tienda de electrónicos se detuvo a ver todas las pantallas y comenzó a preguntarme:
-¿Cómo es posible ver las imágenes con tal claridad y en tantas pantallas al mismo tiempo?
 Me extendí explicándole todos los tipos de pantallas que conozco y seguí hablándole de la radio y hasta de la Internet. Claramente podía ver en su rostro que por su mente pasaban una infinidad de preguntas. Continuamos caminando y nos detuvimos en el parque a comprar una deliciosa nieve, yo la preferí de chocolate y él confundido por los diferentes sabores que desconocía me preguntó cuál sabor le sugería, yo le respondí que el de limón. Estando en el parque alcanzamos a escuchar las noticias en la radio, hablaban de un terremoto que sucedió en Ecuador, la erupción del Popocatépetl y de unos atentados en Francia. Sorprendido se preguntó en voz alta que cómo era posible saber de tantas noticias aterradoras de los lugares no cercanos al mismo tiempo, a lo que antes de responderle me dijo que no quería saber más y que prefería regresar a su época. Yo no estaba de acuerdo con su decisión, ya que la gente de nuestra época debería aprender más de personas como él, pero no lo quise discutir; así que, él decidió regresar al museo justo en el lugar donde había llegado para buscar la forma de regresar a su época.
Jimena Córdova Hernández. 2° "B"

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